Mi querido comandante:
te escribo la presente
para pedirte que compartas
tu espiritu valiente
con un alma que renace
en tu verdad combatiente.
Tu ejemplo es como un himno
que siempre he de recordar,
tu bandera sera alzada
por toda una eternidad.
En la selva boliviana
emprendiste tu batalla;
fusil en mano te fuiste
a salvar la tierra hermana.
Con el sueno de Bolivar
sellado alli en tu alma,
diste todo lo que eras
comandante Che Guevara.
Tu cuerpo fue fusilado,
mas tu espiritu aun vive.
Fidel lloro tu partida,
y junto a el todos aquellos
que luchamos por justicia. |