36 ¡OH HIJO DEL POLVO!
Sabios son aquellos que no hablan a menos que tengan quien les escuche, como el copero que no ofrece su copa hasta que no encuentra un buscador, y el amante que no exclama desde lo hondo de su corazón hasta que no contempla la belleza de su amada. Por tanto, siembra las semillas de la
sabiduría y del conocimiento en la tierra pura del corazón, y manténlas ocultas hasta que los jacintos de la sabiduría divina broten del orazón, y no del lodo y la arcilla.
Está escrito y consta en la primera línea de la Tabla, y está oculto en el santuario del tabernáculo de Dios:
37 ¡OH MI SIERVO!
No abandones un dominio sempiterno a cambio de aquello que perece, y no deseches la soberanía celestial por un deseo mundano. Este es el río de vida eterna que ha fluido del manantial de la pluma del misericordioso. ¡Dichosos aquellos que beben de El!
38 ¡OH HIJO DEL ESPIRITU!
Rompe tu jaula y, como el fénix del amor, remóntate al firmamento de la santidad. Renuncia a ti
mismo y, lleno con el espíritu de la misericordia, habita en el reino de la santidad divina.
39 ¡OH VASTAGO DEL POLVO!
No te contentes con la tranquilidad de un día pasajero ni te prives del descanso sempiterno. No trueques el jardín de delicia eterna por el cúmulo de polvo de un mundo mortal. Desde tu prisiín elévate hacia los gloriosos prados de lo alto, y alza vuelo desde tu jaula mortal hacia el paraíso del Irrestringido.
40 ¡OH MI SIERVO!
Rompe las cadenas de este mundo, y libera tu alma de la prisión del yo. Aprovecha tu oportunidad, pues no volverá a ti nunca más.
41 ¡OH HIJO DE MI SIERVA!
Si contemplaras la soberanía inmortal, te esforzarías por abandonar este mundo efímero. Pero
ocultarte aquélla y revelarte éste, es un misterio que nadie, sino los puros de corazón, puede comprender.
42 ¡OH MI SIERVO!
Purifica tu corazín de malevolencia y, libre de envidia, entra en la divina corte de santidad.
43 ¡OH MIS AMIGOS!
Seguid el camino de la complacencia del Amigo, y sabed que su agrado es el agrado de sus criaturas. Es decir, ningún hombre debe entrar en la casa de su amigo, si no es con su beneplácito, ni tomar sus bienes, ni preferir su propia voluntad a la de su amigo; tampoco debe, de ningún modo, buscar ventaja por encima de el. ¡Meditad, oh vosotros dotados de entendimiento!
44 ¡OH COMPAÑERO DE MI TRONO!
No escuches la maldad, ni mires la maldad; no te rebajes, ni suspires, ni te lamentes. No digas nada malo para que eso mismo no llegue a tus oídos; no agrandes las faltas de los demás, para que tus propias faltas no sean agrandadas; no desees la humillación de nadie, para que no sea expuesta tu propia humillación. Vive entonces los días de tu vida, que no son más que un momento efímero, con mente inmaculada, corazón sin mancha, pensamientos puros y carácter santificado, para que libre y contento te desprendas de este cuerpo mortal, y te encamines hacia el paraíso místico, y habites para siempre en el reino inmortal.
45 ¡AY! ¡AY! ¡OH AMANTES DEL DESEO MUNDANO!
Con la velocidad del rayo habéis pasado ignorando al Amado, y habéis dirigido vuestro corazón hacia las fantasías satánicas. Os hincáis de rodillas ante vuestra vana imaginación, llamándola verdad. Ponéis los ojos en una espina, dándole el nombre de flor. No habéis exhalado un solo hálito de pureza, ni ha soplado la brisa del desprendimiento desde los prados de vuestro corazón. Habéis echado al viento los amorosos consejos del Bienamado, y los habéis borrado completamente de la tabla de vuestro corazón; y, como las bestias del campo, vivís y os movéis en los pastizales del deseo y la pasión.
46 ¡OH HERMANOS EN EL SENDERO!
¿Por qué habéis descuidado la mención del Amado, permaneciendo lejos de su santa presencia?
La esencia de la belleza está en el pabellón incomparable, situado sobre el trono de gloria, mientras
que vosotros os ocupáis en ociosas disputas. Los suaves aromas de la santidad se desprenden y corre la brisa de la munificencia; sin embargo, estóis todos gravemente afligidos y privados de ello.
¡Ay de vosotros y de quienes van por vuestro camino y siguen vuestros pasos!
47 ¡OH HIJOS DEL DESEO!
Desprendeos del atavío de la vanagloria y quitaos la vestidura de la altivez.
En la tercera de las más sagradas líneas escritas y registradas por la pluma del invisible en la Tabla
Rubí, se revela esto:
48 ¡OH HERMANOS!
Sed indulgentes unos hacia otros y no pongáis vuestro afecto en las cosas del mundo. No os enorgullezcáis de vuestra gloria ni os avergoncéis de la humillación. ¡Por mi belleza! He creado a todo del polvo, y al polvo lo haré regresar.
49 ¡OH HIJOS DEL POLVO!
Hablad a los ricos de los suspiros que profieren los pobres a la medianoche; no sea que la negligencia los lleve al camino de la destrucción y los prive del árbol de la Riqueza. Dar y ser generoso son atributos míos; dichoso aquel que se adorna con mis virtudes.
50 ¡OH QUINTAESENCIA DE LA PASION!
Líbrate de toda codicia y trata de estar contento; pues el codicioso siempre ha sido despojado y el contento ha sido amado y elogiado.
51 ¡OH HIJO DE MI SIERVA!
No te aflijas en la pobreza ni te confíes en la riqueza, pues a la pobreza sigue la riqueza, y tras la
riqueza viene la pobreza. Pero ser pobre de todo menos de Dios, es un maravilloso don; no desprecies su valor, pues al final esto te haré rico en Dios, y así conocerás el significado de la expresión: "En verdad sois los pobres," y las santas palabras "Dios es el Poseedor de todo," como la verdadera mañana despuntarán, gloriosas y resplandecientes, en el horizonte del corazón del amante, y permanecerás seguro en el trono de la riqueza.
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