En Venezuela tenemos una Constitución que viene desde 1961 y está en proceso de ser cambiada, pero, sin embargo, tanto la Constitución de 1.961 como el proyecto de Constitución que le entregó el Presidente Chávez a la Asamblea Nacional Constituyente, le prohiben al Presidente crear impuestos, y el presidente, al no más llegar al poder, logró que el Congreso aprobase una ley habilitante que le confiriera el poder de legislar impuestos, una delegación de atribuciones para la que el Congreso no tiene atribución constitucional.
Debido a estos comportamientos inconstitucionales, me dirigí a la Corte Suprema de Justicia a solicitar, como me lo autoriza (y hasta demanda) la Constitución, un recurso de amparo que me protegiera a mi, y, por ende, al resto de la población de los daños que esos impuestos nos iban a causar, y a que la Corte declarara la nulidad de dichos actos por ser inconstitucionales, al haber sido dictados por medio de una autoridad usurpada.
En las páginas que se han incluido podrán ver mi solicitud; las cartas que le envié a los magistrados de la Corte, su sentencia, y mis cartas últimas. En la columna del lado izquierdo se encuentran por orden cronológico bajo el encabezado: Constitución, y el sub encabezado: solicitud todas mis comunicaciones a la Corte. Separada, bajo la subcategoría sentencia se encuentra la sentencia de inadmisibilidad del amparo, y... si algún día llega a suceder que la emitan, estará la de nulidad.
Espero que el ver y constatar como los gobiernos desprecian por completo a la población y su acuerdo con ella de limitar sus poderes, sirvan para agudizar nuestro espíritu de Libertad.
Esa es otra muy poderosa razón para que queramos acabar con su excesivo y abusivo poder sobre los individuos que conformamos la población de cualquier país. |