Esos monstruos que viven en el fondo de los lagos, que por mucho tiempo han asustado y fascinado a muchas personas por el sólo hecho de existir. Esas criaturas que se han aislado en un lago o laguna y se han alejado del vasto océano para esconderse o escapar de algo....¿¡Pero qué!?
NESSIE, ¿LEYENDA O REALIDAD?
La existencia del monstruo del lago Ness, o Nessie, como la gente le puso cariñosamente, es cada vez más dudosa. Las pruebas que se han recogido no son lo suficientemente sólidas como para afirmar tajantemente su existencia. Su primera aparición registrada se remonta al año 565 de nuestra era, y habla de un monstruo que emergió de las profundidades con el objetivo de devorar a un ser humano, afortunadamente no lo logró. Este incidente, más anecdótico y legendario que interesante, se contradice con los más actuales, en los que jamás se ha reportado que al monstruo le guste la carne del ser humano.
El lago en sí tiene una extensión de 36km., y 1,6km. de ancho. Sus aguas son extremadamente frías y turbias, y la visibilidad no llega más de los dos metros. La profundidad promedio es de 297 metros. La historia cuenta que los avistamientos aumentaron espantosamente después que el gobierno escoses mandó a construir una carretera en la orilla del lago. Como se utilizó dinamita y grandes cantidades de tierra entraron al lago, es probable que Nessie se haya asustado, dicen quienes creen en ella. No es mala teoría, pero hay que comprobarla.
En abril de 1933, el matrimonio Mackay denunció haber visto una criatura entre elefante y ballena. "Casualmente", ellos eran dueños de un hotel a las orillas del lago. Después de este incidente, los avistamientos extrañamente se multiplicaron. Las primeras referencias que se tiene sobre Nessie, como ya había mencionado, se remontan al año 565 de nuestra era. En el diario de San Columbo, un misionero inglés afincado en Escosia, está escrito que Columbo asistió al funeral de un hombre muerto a dentelladas por una bestia marina, mientras nadaba.
En 1880, Duncan Mcdonald, un buzo, recibió como encargo hallar un barco que se había hundido en el extremo occidental del lago. A los pocos minutos de alcanzar los restos, hizo frenéticas señales para que lo subieran a la superficie. Los testigos del hecho dijeron que salió temblando y asegurando que había visto un inmenso animal sobre una roca. "Era una bestia de aspecto extraño" dijo, "como una enorme rana". En mayo de 1933, el alguacil del lugar llamado Alex Campbell, vió una gran cabeza y un largo cuello que salían de las oscuras aguas del lago.
El 22 de julio de 1933, George Spicer y su esposa viajaban al sur de Inverness, a lo largo de la orilla del lago, camino de la pequeña población de Foyers, cuando vieron cómo salía el monstruo de entre los matorrales que bordeaban la carretera, a aproximadamente 180 metros de la ubicación de los testigos. Vieron como era aquel animal: "largo cuello, 1.80 metros de largo y 1.20 de alto, de color gris elefante, de una textura repugnante, que recordaba a un caracol". Este animal se movía a saltos, como sacudidas. El conductor se bajó del auto para verlo más de cerca, pero el monstruo ya se había sumergido en las aguas del lago. Deberíamos deducir que el monstruo es un anfibio, ya que ha sido visto tanto en agua como en tierra. Pero, ¿por qué antes salía del lago y ya no?
Durante los siguientes años han habido muchos más casos de las apariciones de Nessie, pero para concluir, aquí les viene el siguiente caso que es muy actual: el 17 de junio de 1993, Edna McInnes y David Mackay vieron al monstruo, al cual atribuyeron 12 metros de longitud, y un cuello tan largo como el de una jirafa. "Era de color marrón brillante y se podía ver con mucha claridad".

CHAMP:
Un monstruo de agua dulce que nunca ha sido capturado, aunque sí al parecer visto en varias ocasiones, es la esquiva criatura habitante del lago Champlain, de 160km. de largo, que une Vermont y el estado de Nueva York con Canadá. De los primeros en describirlo fueron los seis ocupantes de un pequeño yate, el 30 de agosto de 1878. Lo que vieron era un ser extraordinario con, según dijo uno de ellos, "dos grandes pliegues detrás de la cabeza que sobresalía del agua y, a cierta distancia, unos 17 metros o más detrás, dos o más pliegues de lo que parecía ser la cola". Más tarde este monstruo (o quizás un descendiente suyo) llegaría a ser conocido como Champ. Ha vuelto a vérselo a lo largo de los años.
La esposa de Robert A. Green no vió tan corroborada como deseaba su afirmación de haber visto a Champ, pero la culpa no fué suya. En una fecha no especificada de 1971, la señora Green, su madre y una amiga estaban en un hotel con vista al lago, contemplando las tranquilas aguas. Repentinamente, vieron deslizarse por ellas una cabeza como de serpiente y tres oscuras jorobas. Buscando un testigo que no perteneciera a su pequeño grupo, la señora Green llamó al cantinero del hotel para que viniese a verlo. El hombre hizo una rápida e incrédula ojeada, volvió a su bar, sacudió la cabeza y dijo: "no pienso decir nunca lo que he visto".
Otro de sus avistamientos fué un día a principios de julio de 1977, cuando Sandra Masi y un amigo disfrutaban de la tranquila belleza del lago Champlain. En un momento, advirtieron que el agua empezaba a borbotear. Después, ante sus incrédulos ojos, emergieron una cabeza y un cuello largo y esbelto, que se curvaba sobre una oscura masa flotante. Se dieron cuenta de que aquello no era un pez. Aunque paralizada por el temor, Sandra consiguió apuntar su cámara hacia el monstruo y tomar una instantánea. El resultado fué una clara fotografía de un objeto aparantemente animado, de color gris pardo y rasgos serpentinos.
Algún tiempo después, tuvo lugar en Montpelier, la capital de Vermont, una audiencia pública para apoyar la aprobación de leyes que protegiesen al monstruo. Sandra, presente en la sesión declaró con fervor: "sólo quiero que sepan que Champ está allí, créanme, está allí".
Así, por resolución del 6 de octubre de 1980, las fuerzas vivas de Port Henry, un pueblo situado al extremo meridional del lago Champlain, en el estado de Nueva York, prohibieron molestar a los monstruos marinos. Los defensores de Champ resolvieron que "por la presente se declara que todas las aguas del lago Champlain cercanas al pueblo de Port Henry están prohibidas para cualquiera que intente de algún modo hacer daño, hostigar o dar muerte al monstruo marino del lago Champlain".
Al alcalde de Port Henry, Robert Broen, no le disgustó este estímulo al negocio turístico. Según el New York Times, al menos tres docenas de personas que vieron al animal durante ese año, incluidos "17 alumnos de un curso sobre la biblia". Según el alcalde, una joven había tomado cuatro fotos de Champ, que estaban siendo analizadas. Añadió, muy orgulloso, que quienes participaban en un seminario de verano para aspirantes al doctorado de filosofía habían llegado a esta conclusión: "Es evidente que ahí hay algo".

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